Payasos y balas

Leo la noticia en el periódico, entre otras muchas noticias que me lanzan a la cara la barbarie, la falta de moral y la mezquindad del ser humano. Leo la noticia en el periódico, Colombia, durante una representación circense dos sicarios matan a tiros a dos payasos. Desconozco si alguna vez hubo escritor que imaginase argumento semejante, pero me temo que una vez más la realidad supere toda imaginación, más cuando hablamos de mala sangre, de brutalidad. Intentando componer una imagen mental del hecho, tengo la impresión de que mi mente se niega a dibujar tal choque de imágenes, de un lado la alegría, la inocencia que puede verse tras un payaso de circo, del otro la amoralidad más absoluta de aquellos para los que la vida humana no vale más que la bala que han podido gastar.

 

Con seguridad, una mente incisiva encontraría que este hecho no es más que la cáscara del verdadero problema, la violencia en Colombia, quizá el tráfico de drogas, la pobreza, la exclusión social, o cien razones más; pero yo sólo puedo ver a dos payasos muertos a tiros en medio de una pista de circo.