Oasis de horror en un universo de tedio

Unos jóvenes apalean a un emigrante senegalés sin razón aparente, unos jóvenes pegan fuego a un mendigo sin motivo, unos jóvenes incendian coches iluminando de terror la noche de una pequeña ciudad. Son gente normal, estudian o han empezado a trabajar, tienen una familia normal, viven en un barrio normal, la marginalidad es un concepto que ni siquiera conocen. Entonces, ¿Por qué? Se preguntan sicólogos, sociólogos, educadores, opinadores, sin hallar respuesta.

Donde no llega la razón pueden llegar los poetas, Baudelaire lo entrevió hace siglo y medio: “Une oasis d’horreur dans un désert d’ennui !”

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