And a bang on the ear

En ocasiones la ruleta de la memoria saca la bola del verano del 94. Aquel iba a ser el año del viaje, de la aventura. Saltando de tren a tren, al final, debía llegar a una pequeña ciudad del norte de Alemania, casi en la frontera con Dinamarca. La realidad es que nunca llegué a esa ciudad, de hecho ni siquiera llegué a pisar suelo alemán. De tren en tren, en aquel momento en que los trenes empezaban a dejar de ser trenes y de estación en estación, guiado por los caprichos del azar o del destino, el viaje fue desviándose más y más de lo que estaba planeado mientras And a bang on the ear sonaba en una cinta de casete.

En ocasiones, cuando Mike Scott cuenta y canta que Crystal was a rover me acuerdo de la estación de Austerlitz donde el viaje cambió definitivamente. Allí, mientras esperaba el siguiente tren dormitando sobre un banco, una chica rubia se sentó a mi lado y me dirigió una sonrisa inocente. Instintivamente me puse en guardia y decidí, con la decisión que da la inconsciencia, que era una buena oportunidad. Error, Fabienne era una suiza loca que me arrastró (y yo me dejé) por estaciones, pueblos y ciudades hasta que al llegar a Neuchatel me di cuenta de que no me quedaban tiempo ni dinero y que el viaje acababa allí.

En ocasiones, cuando Waterboys toca And a bang on the ear dudo si aquello ocurrió realmente.

 

London, London

Caetano Veloso no lo sabe, pero cuando escribió London, London, lo hizo para un 19 de junio de 1997. Gal Costa no lo sabe, pero cuando canta London, London lo hace para un 19 de junio de 1997.

Final de primavera en Londres, aunque la tarde no es precisamente primaveral, cielo gris, nubes oscuras, no llueve pero un viento frío barre las calles. La gente se apresura hacia Euston, St. Pancras o King’s Cross y London, London suena en el viento, o quizá dentro de tu cabeza, y compruebas sin sorpresa que people hurry on so peacefully y también que everybody keep the way clear. Y tu caminas sin miedo entre el gentío, estás solo, estás triste y aceptas tu soledad y tu tristeza. Estás en paz.  It’s good at least, to live and I agree.