Fotos

Estábamos acodados en la barra de un bar, mirando por la cristalera como la gente se arremolinaba a la puerta de una exposición fotográfica sobre la ciudad. Míralos, me dijo riéndose con suficiencia, son capaces de hacer cola para ver algo que podrían ver con sólo abrir los ojos cuando van cada día a la carrera por las calles. Hombre, no es lo mismo, dije, por no darle la razón.