Piedras

Ruinas_de_la_Ermita_de_San_Andrés

El ir y venir de la historia hace que algunas cosas permanezcan, otras cambien, otras perezcan. El correr de los tiempos desgasta ideas, piedras y vanidades. Y es bueno que sea así, lo que es es. Entonces ¿por qué luchar contra ello? ¿por qué ese afán de dotar de carne viejos esqueletos pulidos por el viento?

Una obra humana convertida en ruinas, en fantasma de lo que fue, posee más historia, más belleza y más poesía que una anacrónica reconstrucción.

Banderas al viento

Las fachadas de los edificios se adornan estos días con los colores rojo y gualda de las banderas nacionales colgadas de balcones y banderas. ¿La razón? Juega la selección de fútbol. Y esta es prácticamente la única ocasión en que los españoles nos vemos motivados para mostrar públicamente nuestro patriotismo. ¿Patriotismo? ¿patria? ¿el patriotismo es una bandera colgada del balcón? Se me ocurre preguntar detrás de cuantas de esas ventanas, se sientan orgullosos ante el televisor patriotas ejemplares, de esos que aparcan en doble fila, que cobran en dinero negro, que no recogen la mierda de sus perros, que no paran en los pasos de cebra, que tiran la colilla al suelo, que desprecian a los que no son como ellos…