Paraísos virtuales

La explosión de empresas que operaban en internet parece ahora tan lejana en el tiempo como la revolución industrial en Inglaterra, tiempos en que se nos mostraba el futuro al alcance de la mano, un futuro virtual que ahora parece materializarse en uno real. Hemos visto oficinas con futbolines y videojuegos, donde la informalidad parecía una norma, trabajadores que a la vez que desarrollaban su labor hacían la comida o acunaban a sus hijos, el tele-trabajo era una opción posible y tangible, un paraíso laboral, donde la creatividad, la iniciativa y el buen ambiente se desarrollaban sin dificultad. Hoy leo en la prensa (digital, claro) las denuncias del personal que trabajó para Amazon en las campañas de navidad, hablan de barracones donde se compartían habitaciones de cinco en cinco, de agentes de seguridad que vigilaban cada uno de sus pasos, de sueldos bajos … No hay más paraíso (virtual y real) que el beneficio económico.

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