Beber

Estaba sentada a mi lado en la barra del bar, aunque para ser sincero yo no la había prestado demasiada atención. Me dio la impresión de que ya había bebido demasiado para cuando yo llegué, y en el tiempo que llevaba allí no había dejado de hacerlo. Tomé mi café mientras ella tomaba su copa mirando al frente, al espejo que había tras el mostrador. Pedí un vaso de agua para tomar una aspirina y casi al instante, ella soltó una sonora carcajada. Ponme otro le dijo al camarero, yo también necesito un vaso para poder tragar lo que tengo que tragar. No pude evitar girar mi cabeza y mirarla. Ella me devolvió la mirada y con una triste sonrisa me dijo: tu necesitas agua para pasar la pastilla, yo necesito beber para poder pasar la soledad, la desesperanza, el miedo, la tristeza, la cobardía para enfrentarme a la vida, y, sobre todo,  para acabar con ella.